El pasado 25 de junio participamos en el conversatorio virtual “Cuidado y bienestar en el trabajo científico: experiencias de integrantes de la Red Nacional de Personas Científicas de la Diversidad Sexogenérica en las Instituciones de Educación Superior”, organizado por ANUIES y UNESCO. El encuentro reunió a personas investigadoras de distintas disciplinas para dialogar sobre las experiencias de quienes forman parte de la diversidad sexogenérica dentro de la academia mexicana.
La conversación contó con la participación de la Dra. Dania Gutiérrez Ruiz (Cinvestav), la Dra. Melina Amao Ceniceros (UABC), el Dr. Luis Miguel García Velázquez (UNAM) y el Dr. Mario Castelán (Cinvestav), con la moderación del Dr. Leonardo Jiménez Loza (ANUIES). Más que compartir historias individuales, el conversatorio permitió reconocer patrones comunes y reflexionar sobre las condiciones que enfrentan muchas personas LGBT+ a lo largo de sus trayectorias académicas.
El conversatorio se encuentra disponible en el Facebook de ANUIES: https://www.facebook.com/share/v/18vNZTjLJz/
Más allá de las experiencias individuales
Uno de los temas centrales fue que muchas de las dificultades que viven las personas de la diversidad sexogenérica no pueden entenderse únicamente como experiencias personales. A lo largo del diálogo emergió que las instituciones siguen reproduciendo normas y expectativas que obligan a muchas personas a invertir tiempo y energía en protegerse, ocultarse o permanecer en un estado constante de alerta.
Lxs participantes señalaron que este desgaste tiene consecuencias reales sobre el bienestar, la salud mental y, por supuesto, sobre la posibilidad de desarrollar plenamente una carrera científica.
Ciencia, productividad y cuidado
Otro eje importante fue la relación entre productividad académica y bienestar. Se discutió cómo los indicadores tradicionales de éxito tienden a ignorar las desigualdades que atraviesan las trayectorias de muchas personas investigadoras.
El cuidado apareció así como un componente indispensable de la vida científica. Cuidar implica construir espacios donde sea posible trabajar, aprender y colaborar sin que la discriminación o el miedo formen parte de la rutina cotidiana. También implica reconocer el valor del acompañamiento entre colegas y de las redes de apoyo que, con frecuencia, surgen de manera informal ante la ausencia de mecanismos institucionales suficientes.
¿Cómo construir instituciones más habitables?
Las intervenciones coincidieron en que las universidades requieren algo más que declaraciones de inclusión. Se habló de la necesidad de escuchar a las comunidades involucradas, fortalecer mecanismos efectivos para atender la discriminación, reconocer las distintas formas de vivir la diversidad y promover cambios que permitan desarrollar la actividad científica en condiciones de dignidad.
La conversación subrayó que la inclusión no depende únicamente de políticas institucionales, sino también de las prácticas cotidianas, de la manera en que enseñamos, dirigimos grupos de investigación, evaluamos el trabajo académico y construimos comunidad.
Una conversación que continúa
El conversatorio concluyó con un diálogo abierto con el público sobre mentoría, acciones afirmativas, visibilidad y el papel que pueden desempeñar las redes académicas para impulsar cambios culturales dentro de las instituciones de educación superior.
Desde Ciencia Diversa MX agradecemos a ANUIES y a la UNESCO por abrir este espacio de diálogo, así como a todas las personas que participaron y compartieron sus experiencias. Conversaciones como esta permiten reconocer desafíos que permanecen invisibles, pero también imaginar formas más justas y humanas de hacer ciencia.
Este encuentro representa uno de los primeros pasos para seguir construyendo una comunidad científica donde todas las personas puedan desarrollar su trabajo con libertad, seguridad y bienestar.
